Bárbara Figueroa: una CUT funcional a la cultura de mercado.


Armando Romero

AITUE NOTICIA

Este 1° de mayo desde el gobierno, los empresarios y los medios de prensa televisivos, dieron relevancia al acto institucional de la CUT. Instalando un mensaje mediático de lo correctamente aceptable. Destacando el comportamiento ordenado de los asistentes, en su mayoría militantes de los partidos de la Nueva Mayoría. 

Por contraste, la prensa institucional y el gobierno bajaban el perfil, de la masiva participación en la marcha que convocó a diferentes organizaciones sindicales, a sectores políticos reformistas que participan en el FA. 

Al Frente Clasista por la Educación, las organizaciones estudiantiles, los pobladores, la comunidad mapuche y diversas identidades culturales y de organizaciones sociales se hicieron presente en la marcha clasista del 1° de mayo.

En un discurso debidamente estudiado, la presidenta Bárbara Figueroa planteó algunas demandas laborales, que no apunta al cambio del modelo de mercado. La amiga del presidente de la CPC Alfonso Swett, en su histriónica intervención se cuido de no atacar a los empresarios. Un discurso conciliador institucional, carente de toda autocrítica al gobierno de Bachelet, legado que el PC defiende y que durante su mandato no abordó en profundidad, las demandas que hoy  señala la presidenta de la CUT.

Bárbara Figueroa no se hace cargo de la desacredita CUT, en manos de una mafia de dirigentescorruptos, arrogándose una representación del mundo sindical que no tienen. Hoy la relativa representación esta muy lejos del 40 por ciento histórico de la sindicalización antes del golpe militar.

Es así, que la cooptación y corrupción de la clase política, se ha traspasado hacia las organizaciones sindicales, controladas por los mismos partidos políticos.

La desafección y desconfianza de los trabajadores hacia los sindicatos, es una constante realidad de esta cultura de mercado. Donde la identidad de clase a sido cambiada por la funcionalidad institucional de los partidos políticos.  

Los gobiernos de la ex Concertación y la maquillada Nueva Mayoría, han mantenido la normativa laboral de José Piñera, imponiéndose la ideología de mercado. Un escenario que le resulta cómodo y rentable económicamente a Bárbara Figueroa.

A no dudar, la marcha clasista que superó lejos las dos mil asistentes, que la  desinformación entregada por los noticiario de la televisión. Genera una incomodidad en los empresarios, en los partidos políticos.

Resultó evidente una pauta editorial consensuada en los noticiario de la televisión. La marcha clasista fue deliberadamente ignorada por la prensa, no informado de la masiva participación clasista de trabajadores, estudiantes pobladores y organizaciones políticas de la izquierda revolucionaria.