Caballo de Troya: Elliot Abrams y la ayuda humanitaria


AITUE NOTICIA

“La ayuda humanitaria está en camino. La asistencia que estamos entregando hoy es una demostración de nuestro apoyo a su lucha por la libertad y por un futuro mejor para sus familias”, aseguró Abrams. Toda una bien diseñada puesta en escena de la maquinaria de guerra.

El exdiplomático cuenta con un historial oscuro en América Latina y Medio Oriente, con ventas de armas prohibidas, el apoyo a las grupos armados de derecha y gobiernos sanguinarios. Un personaje oscuro vinculado a los tristemente escuadrones de la muerte.

En su condición de secretario de Estado adjunto de derechos humanos de la Administración de Ronald Reagan en la década de 1980, Abrams apoyó a los dictadores aliados de Estados Unidos de Guatemala, El Salvador y Honduras en sus campañas de represión, incluidos los escuadrones de la muerte.

Abrams su nombre está directamente involucrado a la intervención militar norteamericana en Panamá. La operación (denominada Causa Justa) se inició la madrugada del 20 de diciembre de 1989 con el bombardeo de múltiples instalaciones que tenían como objetivo anular la posible respuesta del ejército panameño; luego llegaría la invasión por parte de unos 26,000 soldados de infantería.

El bombardeo destruiría aeropuertos y bases militares como el Aeropuerto de Punta Paitilla, el Cuartel Central, en el barrio de El Chorrillo, el Cuartel de Tinajitas, el Cuartel de Panamá Viejo, el Cuartel de Los Pumas, la base militar de Río Hato (donde funcionaba el instituto militar Tomás Herrera, que no era en realidad una escuela de formación castrense) o la Base Naval de Coco Solo. EE.UU utilizó un armamento de última generación, como los aviones Stealth F-117 o los helicópteros Apache, contra un ejército muy poco equipado. A pesar de la alta tecnología del armamento norteamericano, se produjeron numerosas muertes civiles al ser alcanzados muchos edificios no militares.

No hubo ninguna declaración de guerra .

Si el presidente Donald Trump pretende hacer creer a la comunidad internacional, que su enviado especial aportará con su experiencia diplomática a una salida pacífica en Venezuela, se encontrará con la determinación firme de los pueblos atentos y vigilantes por América Latina.

No olvidar que, Abrams es reconocido como un halcón de las Administraciones de Ronald Reagan y George W. Bush y artífice de la invasión estadounidense a Panamá de 1989 que culminó con el derrocamiento del dictador Manuel Noriega.

Fue uno de los más leales defensores de la administración de Reagan del apoyo armado a los rebeldes nicaragüenses y, envuelto en el escándalo Irán-Contra.