El Matu parece que le pegó, le pegó con una.’


Armando Romero

Radio Liberación Primera Línea

Ese martes 26 de noviembre Fabiola Campillai salió desde su casa con esa sensación de sobresalto, se encamino al trabajo su hija Paloma la fue encaminar a la parada de bus en Avenida Portales, la hermana de Fabiola la escolto en el trayecto por las calles, al llegar pasaje Ángel Guido de la comuna de San Bernardo al sur de Santiago, sus temores estallaron en su cuerpo. Al salir de casa sus pensamientos se quedaban esa tarde con sus hijos, sería la última vez que los abrasaría con su mirada de madre.

“Para mí no hay justicia, porque no me van a devolver nada. Te quitan algo de lo más importante que uno tiene, porque si hubiera sido una pierna o un brazo, yo no sé… Pero tus ojos, no puede haber nada que te los devuelva. Y trato de ser fuerte, de sacar esa fuerza. Sí, todavía me queda un poco de llanto, de pena, pero de a poquito va saliendo. También, no sé, tengo como una rabia, porque uno piensa que la gente, no solo la mutilada, sino también la fallecida, no va a tener justicia”, Fabiola Campillai.


La Población Cinco Pinos tiene un largo historial de represión por parte de carabineros, sus pobladores son vistos como potenciales enemigos dentro de la lógica policía.
“Estaba trabajando como operaria en Carozzi, en la parte de “pastas”, donde llevaba cinco años y tenía tres turnos. El martes 26 de noviembre debía entrar a las diez de la noche y salir a las seis de la mañana. Ganaba 360 mil pesos, que es el sueldo promedio de todas las operarias” El Desconcierto.


Hoy Fabiola retoma nuevas fuerzas para continuar luchando, su larga estadía en Instituto de Salud del Trabajador (IST) en el barrio Franklin, reflejo en cuerpo entero su entereza de luchadora social, retomo su compromiso con su gente y desde el celular coordina la ayuda para enfrentar esta crisis social en su población.
La bomba lacrimógena lanzada criminalmente por el oficial de carabineros, con toda la internacionalidad de causar daño y sembrar terror en la gente. Logro su objetivo al apuntar al cuerpo de Fabiola, haciendo estallar sus dos globos oculares dejándola ciega, sin olfato, sin gusto y con una peligrosa filtración del fluido transparente que rodeaba y baña el encéfalo y la médula espinal. Hoy ha vuelto a retomar en parte esa vida que pretendieron apagar . El autor material desde el primer momento supo del daño causado, al igual que los efectivos del piquete y del alto mando a través de la frecuencia de comunicación y la cadena de mando.


Las primeras declaraciones buscaron encubrir la verdad, una practica institucional en carabineros de Chile, que forma parte de esa doctrina con un largo historial de crímenes, torturas, fraude con recursos públicos, la manipulación de pruebas montajes y abuso de la fuerza contra las personas

. Están lejos de ser los agentes paz que señaló el general Mario Rozas,
“El día 26 de noviembre del año 2019 siendo las 19:45 horas aproximadamente la Central de Comunicaciones CENCO informa que en el sector 5 pinos de la comuna de San Bernardo habría un grupo de antisociales provocando daños y barricadas en el lugar alterando el normal orden público.”


El capitán Patricio Maturana Ojeda, la noche del 26 de noviembre al entregar su informe a su superior, estaba consciente de la efectividad de su accionar represivo.

Pasaron meses antes que se reconociese la existencia de videos probatorios, desde el alto mando como aconteció con el caso de Gustavo Gatica, en principio se negó los hechos y se obstaculizo la investigación de la fiscalía y los sumarios internos.


El fiscal de Carabineros a cargo del sumario administrativo, el mayor Miguel Gatica carece de toda imparcialidad en su investigación, lo cual es concordante con los miles de sumarios realizados por Carabineros, sin establecer responsabilidades administrativas en la mayoría de los casos.


El sumario administrativo que hizo Carabineros solicitado en su momento por la fiscal Paola Zárate, aporto nuevos elementos a la investigación.
“Se aprecia una situación poco clara respecto a una exclamación realizada por personal de Carabineros al momento del tercer disparo realizado por el capitán Patricio Maturana Ojeda , de la cual uno de los funcionarios, el cual no ha sido identificado indica: ‘tranquilo, tranquilo si no llegó’”, dijo el entonces fiscal de Carabineros en el caso de Campillai, el mayor Jorge Guaita, en su informe del pasado 20 de febrero. Guita continuó: “Sumada a dicha situación, al término del video (grabado con cámara GoPro del capitán Jaime Fernández) en la patrulla compuesta por el capitán Fernández Sepúlveda, el conductor y otro funcionario del cual aún no se mantienen antecedentes, se produce un breve diálogo, utilizando la expresión ‘¿se la pitió, ¿verdad?’ ‘El Matu parece que le pegó, le pegó con una.’, dicho que a opinión de este fiscal en comisión debe ser investigado”. La tercera

En la declaración al capitán Jaime Fernández. “En relación al comentario al interior del vehículo ‘se la pitió’, ¿por qué Ud. lo realiza?”, preguntó Miguel Gatica, el fiscal de la policía que continuó con el sumario. “Sí mi mayor, efectivamente realicé el comentario debido a lo que señalaron algunos funcionarios mientras nos retirábamos del túnel y cruzábamos la calle Portales”, dijo. Cuando le preguntó quién realizó el comentario, dijo que “no puede precisarlo, ya que se escuchó mientras se replegaban con mucho ruido y la presión del momento”. La tercera.

Vía Piensa Prensa

Lo declarado por el capitán Patricio Maturana presenta ciertas lagunas al señalar: “al disparar la carabina en parábola se aprecia que los proyectiles caen pasado el primer pasaje, a unos 50 metros aproximadamente”. Y agregó no recordar algún comentario de parte de sus compañeros, “solo me di cuenta de esto una vez que revisé el video y no sé a qué se deben”. Señaló desconocer de quién es la voz del comentario “tranquilos, no le llegó”

Vía Piensa Prensa


El medio La vos de los que sobran público un reportaje con el referido video y parte de las transcripciones de las declaraciones de los carabineros. En concordancia hacen hincapiés en los 45° del ángulo de disparos, lo que se contradice con la evidencia del daño ocasionado al impactar la munición en el rostro de Fabiola Campillai. Un disparo efectuado al cuerpo que obedece a una suerte de instructivo generalizados en los procedimientos para la represión, la falta del cumplimento de los protocolos en una prueba de ello.

La verdad es que nadie le devolverá la vista a Fabiola y quienes han sido objeto de la violencia policíal, con trauma ocular.
En la declaración en el sumario administrativo, el Capitán Patricio Maturana Ojeda, señala no estar certificado para a utilizar carabinera lanza gases.


En la declaración del capitán Jaime Andrés Fernández, señala no reconocer su voz en las grabaciones de la cámara go pro. Todos señalan que no se percataron de persona lesionada por acción de disparos realizados.

Vía La voz de los que sobran

A 7 meses la causa penal a cargo de la fiscal Paola Zárate continúa sin formalizados.