Álvaro Uribe; el zarpazo de las Aguilas negras a la minga Indígena del valle del Cauca


Agencia Informativa de la Resistencia AIR

Los ataques terroristas a las comunidades indígenas, por parte de agentes del Estado colombiano ➡ son crímenes de lesa humanidad ➡ Este domingo 9 las calles de Cali fueron testigos de del horror de sus habitantes, la policía y grupos paramilitares dispararon a los indígenas en forma brutal. En la noche las Aguilas negras se desplegaron protegidas por la policía colombiana, desatando todo su odio racial hacia los agentes de paz y defensores de la vida. Las imágenes del genocidio hacia los hermanos de la minga, han recorrido el mundo que desde diferentes países hoy alzan voces de protesta y rechazo al gobierno de Iván Duque y el ideologo de la guerra 👉 Álvaro Uribe.

Grupos de civiles armados protegidos por la policía colombiana.

< Medios de comunicaciones masivos de prensa y televisión Colombianos han generado estigma al derecho a la protesta social de los diferentes sectores populares y del Movimiento indígena.

Nos han tratado de vándalos y terroristas sin ninguna verificación a la información, generalizando el paro y la minga nacional en sus contenidos con lenguajes estigmatizantes, generando así en la opinión pública desinformación de los diferentes hechos durante las dinámicas de movilización.

La utilización de productos audiovisuales y prensa en contra de las protestas es otro más de esta campaña de deslegitimizar y estigma, ya que el uso de estos productos son manipulados y no se muestran el contenido completo, como es el caso de los vídeos de los supuestos ataques por parte de la guardia indígena a un conjunto residencial sin mencionar las razones por las que la minga reaccionó, el cual en videos queda evidenciado las verdaderas razones.

Teniendo en cuenta la libertad de expresión y la libertad de prensa responsable como derecho, rechazamos rotundamente los diferentes lenguajes estigmatizantes a la protesta social que en todo el país se está adelantando y hacemos el llamado a los entes de control desde el Ministerio de las Tecnologías y la Información a que hagan un seguimiento a dichos medios para que se difunda información investigada y verás de los diferentes hechos entorno al paro nacional.> Consejo Regional Indígena del Cauca

Radio Liberación Miguel Enríquez Primera Línea ➡ tomo contacto con la minga Indígena del valle del Cauca. Quienes señalaron su preocupación por los hechos de violencia policial en Cali 👉<Es la Policía Nacional, vestida de civil que agrede y dispara, son agentes infiltrados entre los ciudadanos de Cali, utilizando sus armas de fuego y sembrar el caos entre la población, el objetivo es hacer creer que aquí hay un conflicto entre la sociedad caleña y los comuneros del Cauca, la realidad es que lo que existe es una protesta masiva del pueblo colombiano, hay descontento con el gobierno de Iván Duque. Los indígenas somos defensores de la vida y vamos a proteger las manifestaciones del pueblo colombiano >

Grupos armados civiles actuando con toda impunidad en Cali

Los representantes de los comuneros indígenas alzan su voz, al mundo y hacen un urgente llamado ➡ “Queremos llamar la atención de los organismos internacionales de Derechos Humanos, para que exija al Gobierno de Colombia el respeto de los tratados internacionales en esta materia, y detenga los ataques contra los manifestantes con armas de fuego, así como la criminalización de las protestas.”

La Alta Comisionada Michelle Bachelet pareciese estar ausente o muy ocupada para atender los llamados a condenar,a optado por dejar en manos de la portavoz Marta Hurtado una tibia condena de las graves violaciones de los DDHH y los recientes ataques a la minga Indígena. La representante en Colombia de la oficina de la Alta Comisionada de los Derechos Humanos, Juliette de Rivero, a recaido lo que se espera de Bachelet. Recordemos que en relación a Venezuela fue la expresidenta quien se puso al frente del trabajo de una comisión de DDHH que recogió los testimonios para emitir un documento presentado a las Naciones Unidas.

Por su parte, Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional, ha declarado:

“Los ataques de civiles armados, algunos en presencia de la policía, en contra de la Minga Indígena en Cali son un reflejo de dinámicas de violencia que no cesan en Colombia y que se han acentuado en el contexto de las protestas sociales en el marco del Paro Nacional. Desde el 28 de abril, se han reportado decenas de personas muertas, cientos de heridas y desaparecidas, torturas sexuales y escenas de horror por represión de manifestaciones, mayoritariamente pacíficas, sin que el gobierno de Iván Duque ni siquiera reconozca públicamente las violaciones a los derechos humanos.”

Los ataques de civiles armados, algunos en presencia de la policía, en contra de la Minga Indígena en Cali son un reflejo de dinámicas de violencia que no cesan en Colombia y que se han acentuado en el contexto de las protestas sociales en el marco del Paro Nacional ”

Erika Guevara Rosa, directora para las Américas de Amnistía Internacional

En concordancia, los informe de la ONG Temblores e Indepaz, se denuncian 47 asesinatos en el marco del Paro Nacional desde el 28 de abril al 9 de mayo. De estos casos, 36 se presentaron en el Valle del Cauca (35 en Cali y uno en Yumbo). En los referidos informes se denuncia, que las fuerzas de seguridad y organismos de control no han atendido los llamados de la ciudadanía, en su cumplimiento legal para evitar ataques de personas armadas contra manifestantes, policías vestidos de civil entre manifestantes y represión de manifestaciones pacíficas. Una manifiesta vulneración de derechos humanos.

En Puerto Resistencia la Primera Línea a logrado mantener el control de las calles, son jóvenes trabajadores del campo, obreros, padres de familia y estudiantes que hoy son un ejemplo de lucha y resistencia. En un vídeo al mundo expusieron sus motivaciones y sentido de esa autodefensa. Por su parte, Iván Duque por intermedio del ministro colombiano de Defensa, Diego Molano, confirmó horas después el despliegue de 10.000 policías y 2.100 soldados en Cali para “garantizar la seguridad”.

Desde el bastión de resistencia, en la Univalle se vivió una tensa noche de terror .